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Definiciones y alcances de la base de datos Consideraciones acerca de la base de datos de especies invasoras en Argentina (I3N Argentina) Como criterio general de inclusión de especies en nuestros registros adoptamos la definición de especie invasora propuesta por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN Species Survival Comisión 2000), sin embargo, siguiendo las propuestas de Daehler (2001) y de Richardson y colaboradores (2000), excluimos de nuestra definición la cuestión relacionada con el impacto de las especies exóticas. Nuestra base de datos incluirá, entonces, especies exóticas capaces de propagarse sin asistencia humana directa en hábitats naturales o semi-naturales. De esta forma, y para definir los alcances de la base de datos: I. Se considerarán especies exóticas aquellas que hubieran sido introducidas al territorio de la República Argentina, o desplazadas desde el ecosistema del que eran originarias hasta otro dentro del territorio nacional. II. Se incluyen en esta base de datos también aquellas especies cuya área de distribución original sea incierta y sobre las que existan dudas acerca de su carácter de nativas o exóticas. Estos taxones se conocen como especies criptogénicas (Carlton 1996) y son especialmente frecuentes en ciertos grupos taxonómicos. Para promover la discusión acerca de la definición de especie exótica en estos grupos incluimos en nuestra página dos textos que se refieren a hongos patógenos y a parásitos. III. Los hábitats naturales o semi-naturales se definen como aquellos ambientes donde el disturbio de origen humano es mínimo o está dirigido a favorecer comunidades silvestres de interés (Cronk y Fuller 1995), se trata de ecosistemas no alterados perceptiblemente por la acción humana o que, habiendo sido alterados, retienen elementos nativos significativos (IUCN 2000) IV. Se excluyen de esta base de datos las especies consideradas malezas, plagas o patógenos que no hayan demostrado la capacidad de colonizar ambientes naturales o semi-naturales. V. Dada la falta de estudios acerca del efecto de las especies invasoras sobre la biodiversidad nativa y las dificultades para decidir objetivamente sobre la ocurrencia de un impacto (Parker et al. 1999), no se tomará el impacto como criterio de inclusión, la sola presencia de una especie invasora en áreas naturales o semi-naturales justificará su consideración para esta base de datos. VI. Siguiendo el principio de precaución se considera también en nuestra base de datos a aquellas especies que tengan antecedentes como invasoras en otros países aún cuando se encuentren en criaderos o bajo cultivo en nuestro país y aún no hayan conseguido establecerse en ambientes naturales.
Los campos de información incluidos se seleccionaron teniendo en cuenta las conclusiones de reuniones técnicas desarrolladas en esta materia a nivel nacional y regional: Taller sobre Especies Exóticas en la Patagonia, organizado por el Consejo Asesor Regional Patagónico de Fauna Silvestre (CARPFS) y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en Bariloche en abril de 1997; Primer Taller Nacional sobre Invasiones Biológicas y conservación de Biodiversidad, realizado en Bahía Blanca en 1998 (Zalba et al. 1999) y reuniones técnicas desarrolladas para la elaboración de la Estrategia Nacional de la Biodiversidad .Estas inquietudes se complementaron con recomendaciones de organismos de alcance mundial (Mc Neely et al. 2001, Wittenberg y Cock 2001). Entre los datos incluidos en la base de datos se considera el rango geográfico, la abundancia y el tipo de ambientes que ocupa la especie en su área de origen, el año probable de ingreso al país y si se trató de una introducción accidental o voluntaria y la distribución, abundancia y tendencia poblacional en Argentina. Para evaluar el estado de la invasión utilizamos una modificación de la propuesta de Richardson y colaboradores (2000), discriminando entre especies introducidas (pocos individuos que se reproducen esporádicamente), establecidas (forman poblaciones autorregenerativas) y verdaderas invasoras (avanzan sobre ecosistemas naturales o semi-naturales). Agradecemos a quienes consultan esta página nos hagan llegar sus sugerencias y, fundamentalmente, correcciones y adiciones a las bases de datos, pudiendo comunicarse para ello a la dirección electrónica que aparece al final de esta página. Muchas gracias. Bibliografía CitadaCarlton JT. 1996. Biological invasions and cryptogenic species. Ecology 77(6): 1653-1655. Cronk QCB y JL Fuller. 1995. Plant Invaders. Chapman & Hall, London, 241 pp. Daehler CC. 2001. Two ways to be an invader, but one is more suitable for Ecology. Bulletin of the Ecological Society of America 82: 101-102. IUCN, Species Survival Comission. 2000. IUCN Guidelines for the Prevention of Biodiversity Loss Caused by Alien Invasive Species. Aliens 11, 15 pp. Mc Neely JA, HA Mooney, LE Neville, P Schei, JK Waage (eds.) 2001. A global strategy on invasive alien species. IUCN Gland, Switzerland and Cambridge, UK, in collaboration with the Global Invasive Species Programme, 50 pp. Parker IM, D Simberloff, WM Losdale, K Goodell, M Wonham, PM Kareiva, MH
Williamson, B Von Holle, PB Moyle, JE Byers y L Goldwasser. 1999. Impact: Toward
a framework for understanding the ecological effects of invaders. Biological
Invasions 1: 3-19. Wittenberg R y MJW Cock. 2001. Invasive Alien Species: A Toolkit for Best Prevention and Management Practices. CAB International, Wallingford, Oxon, UK, 228 pp. Zalba SM, AL Scorolli y SM Fiori. 1999. Manejo de Invasiones Biológicas y Conservación de Biodiversidad. Conclusiones del Taller Nacional. Bahía Blanca, 6 al 8 de julio de 1998. GEKKO-Grupo de Estudios en Conservación y Manejo. Departamento de Biología, Bioquímica y Farmacia. Universidad Nacional del Sur.
InBiAr -Base de Datos sobre Invasiones Biológicas en
Argentina
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